Decadencia Divina (Cap 11) -Final-

Aunque su titulo lo asocia a la divinidad, tan solo es un humano. Por primera vez Asmita siente en carne propia el peso de su propia mortalidad.

Luego de una confesión, se han reencontrado. ¿Por fin Defteros entenderá lo que le intento decir Asmita al decir “Solo soy un hombre”?

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Decadencia Divina

Temas: Yaoi, drama, romance
Personajes: Defteros, Asmita, Aspros, Manigoldo, Shion, Kardia, Degel
Spoilers: Cap 152 pasado de Defteros.
Resumen: Aunque su titulo lo asocia a la divinidad, tan solo es un humano. Por primera vez Asmita siente en carne propia el peso de su propia mortalidad.

Luego de una confesión, se han reencontrado. ¿Por fin Defteros entenderá lo que le intento decir Asmita al decir “Solo soy un hombre”?

Capitulo 11: Importante

El ruido de la lluvia y el estruendo de los rayos que caían a lo lejos no eran suficiente para romper la burbuja temporal que entre ellos se había formado. Defteros solo podía observar el agua que corría a través de ese cabello dorado que era exprimido por sus manos cubierta de Oro. Como su rostro blanco y empapado estaba simplemente a la expectativa. Aunque el gemelo no podía negar que la vista era delictivamente tentadora, fue su razón la que lo dominó en el momento. La indignación se encargo de aplacar a cualquier pensamiento en el gemelo y simplemente se acercó, molesto, al ver que Asmita se había empapado con la lluvia aún cuando tenía poco tiempo de recuperarse. Ante la acción que veía aproximarse, Asmita solo se quedo en silencio y firme, sin perder su compostura, no pudiendo negar la satisfacción interior que le producía sentirlo en su templo. Había regresado, tal como él sabía.

–¿¡Qué haces afuera y mojándote Asmita!? –El reclamo más bien preocupado solo pudo hacer que Asmita sonriera – Acabas de recuperarte y…

–Estoy bien. Me alegro que hayas venido.

Siguiendo su costumbre, Asmita solo se dedico a dar media vuelta para ir a su habitación. Defteros lo siguió, murmurando molesto, como si de verdad ya no le preocupara lo que paso antes. Asmita lo había entendido, Defteros se había propuesto a olvidar lo sucedido solo para poder estar con él, internamente huía de la idea.

Entro a su habitación y tomo un paño para ir secando su cabellera mientras escuchaba los reclamos del otro, reclamos que no podía hacer levantándole la voz, que mas bien parecía pedidos suplicantes e indignados. Finalmente, luego de haberlos secados le devolvió el rostro. A través de su cosmos pudo sentir la expresión de tristeza de Defteros.

–¿Qué sucede Defteros? –pregunto Asmita seriamente, al notar que los ánimos de su compañero había bajado

–Veo que realmente no te importa tu salud… acabas de salir de una recaída y aún así…

–Lamento haberte preocupado tanto…

–¡Todos estaban preocupados! –Levanto por fin la voz, notándose realmente molesto, actitud que dejo descolocado a Asmita– Acuario y Capricornio pasaron noches en vela, Escorpio fue a buscarte esa medicina, hasta Cancer y Aries estuvieron aquí al pendiente, ¡incluso mi hermano! Todos…

–¿Y tú? –interrumpió Asmita con una pregunta que dejo a Defteros en silencio, notándose que su respirar se agitó –¿Y tu Defteros?

–Yo… –Defteros pensó un momento, no quitándole la mirada a la expresión de virgo, que parecía dispuesto a buscar la respuesta hasta el final –Yo estaba aterrado…

Una tierna expresión dibujo en su rostro. Era suficiente… con eso era suficiente… Asmita podía esperar, pacientemente que lo demás aflorara a su ritmo… Sin embargo, su cosmos vaciló al sentir que unas intrusas habían rodado detrás de esa mascara. Se conmocionó.

–Todos decían que era porque no habías comido… que si no te habías alimentado bien… que qué había pasado con las dobles raciones y porque habías aceptado ese plato en Rodorio… yo… yo de verdad pensé que había sido mi culpa… no podía saber nada… no podía preguntarle a mi hermano… no podía acercarme…

–Defteros…

–¡No lo vuelvas a hacer! –Suplico, con una mirada que ardía de desesperación –No vuelvas a enfermarte así…

Por un momento, luego de esas palabras el silencio se apoderó de ambos. Asmita estaba totalmente impresionado, Defteros solo bajo su mirada, secando en lo que podía sus ojos, que se habían atrevido a derramar dos lagrimas de impotencia. Luego de unos minutos, Virgo no dudo en extender su dulce mano en la máscara, acción que erizo un poco a Defteros, muy a pesar de no tener el contacto directo mas no lo hizo retroceder.

Durante el tiempo que había pasado a solas en su templo, Defteros había pensado mucho en lo ocurrido, en las palabras de Asmita, en las reacciones de su cuerpo, en sus propias dudas. Pensó que era hora de alejarse, temió mancharlo, blasfemar su divinidad. Aún así, cada día que pasaba terminaba deseando con más fuerza su simple presencia. Finalmente decidió que pelearía con ello, pelearía con esos impulsos hasta que no los sintiera extraño, pelearía hasta doblegarlos, pelearía solo para no abandonarlo… aunque tuviera que solo verlo desde las sombras, aunque tuviera que quedarse en silencio, aún si era necesario que sus contactos  desaparecieran… lo sacrificaría, para obtener su sola presencia, simplemente eso…

Por ello, cuando sintió ese leve contacto aunque su piel ardió aún sin palparlo directamente y se vio apresado por deseos de huir; se quedo quieto, firme, conteniendo sus nervios. Vio fijamente el rostro de quien tenía en frente y pudo entenderlo. Ternura… no había nada más en ese contacto, no había nada más en esa caricia. Pronto Defteros se calmó, doblegando los deseos, simplemente devolviéndole una mirada impresa con esos mismos sentimientos.

–Perdóname… perdóname por haberte preocupado tanto. Verás que no volverá a pasar. Te prometo que estaré más al pendiente de mi salud. Así que por favor, no te culpes, lo que hice, lo hice consciente y no tengo remordimiento de ello. Porque eres importante para mí.

Defteros latió ahogado con esas palabras. ¿Qué significaba para Asmita ser importante? Se lo había preguntado muchas veces… tenía miedo de pedirle una respuesta directa…

“Solo debería importar estar al lado de esa persona… aunque sea un momento… pero… saber que eres importante… debería ser suficiente…”

El gemelo recordó esas palabras de Asmita dichas en delirios en la casa de Cancer y obtuvo la respuesta que buscaba. Siempre estuvo allí, a su alcance. Solo debía buscarla. Se sonrio internamente al entenderlo… era solo eso.

–También lo eres para mí –El rostro primero de sorpresa y luego de ternura fue la respuesta de Asmita.

–Lo sé… Ahora, si me permites, necesito cambiarme –Allí Defteros no pudo evitar sobresaltarse ante la idea. Eso era mucho más de lo que estaba dispuesto a controlar.

–Entonces, me voy a géminis…

–No, quédate. Meditare un tiempo y no quisiera que salieras con esta tormenta. Tampoco quiero que te enfermes.

Defteros asintió, abandonando la habitación aún sintiéndose sobresaltado. Peleo contra ello, se calmo y espero tranquilo sentado detrás de una de las columnas cercanas al lugar donde Asmita suele meditar. Al poco tiempo, el dueño del templo salió con otra bata hindú, y se sentó en su lugar, empezando a elevar su cosmos hasta el infinito. Solo quedo el silencio, aquel acompañante invisible que se encargaba de unirlos a ambos en las profundidades de su manto. Con ello fue suficiente, para que ambos se conectaran a través de él…

La tarde siguiente, Asmita decidió bajar para arreglar un asunto que había quedado incompleto por su enfermedad: Manigoldo. Recordaba perfectamente como se había atrevido a besarlo aprovechando su momento de debilidad y además, lo había amenazado con lastimarlo de forma más intima. Asmita sabía que no podía dejar el asunto así y el mismo Defteros le había recordado lo que paso en Cancer, precisamente para que lo arreglara. Suspiro pensando que había sido una fortuna que Defteros no hubiera atestiguado lo del beso de Manigoldo. Le daba dolor de cabeza solo pensar como se hubiera complicado el asunto por muy nimio que quisiera verlo.

Cuando llego a la casa de Cancer, sintió a su guardián recostado en una de las columnas del otro lado del templo. Manigoldo al verlo con su armadura de oro y visiblemente repuesto simplemente lo ignoró. No quería conversar sobre lo que había pasado. Pensó que Asmita simplemente seguiría su camino, pero solo se puso a su nivel, en una distancia prudente y callado. Pronto, el silencio del santo le incomodo.

–¿Buscabas algo? –pregunto Cancer extrañado

–No, simplemente vine a hablar contigo –respondió Asmita con una sonrisa confiada, para luego voltear y cambiar su expresión a una más seria –Creo que tenemos algo pendiente.

Manigoldo lo observo con desprecio, mirando hacía un lado y separándose de la columna. Pronto sus ojos azules se clavaron en la vista del dorado, sabiendo que si se adentraba al templo a hablar con él de seguro las cosas se saldrían de control. Prefirió quedarse allí, en la entrada y a la vista de todos. Entre tanto, Asmita se dio cuenta que Defteros estaba por allí… al parecer iba dirección a su templo.

–¿Hablaras del beso que te di en tu templo? –Dijo el italiano con una sonrisa complacida, como si fuese un juego. Asmita frunce el ceño–. ¿No me digas que vienes por otro Virgo?

–Veo que entonces no estás arrepentido.

–¿Yo? ¿Arrepentido? Si hasta viniste a buscar más en delirios…

Manigoldo soltó esa expresión acercándose a Asmita de forma seductora, con una sonrisa como si pudiera dominarlo todo. Virgo no se inmutó.

–… Solo que fui misericordioso y te deje ir… de otra forma…

–¿Misericordioso? –Murmuro Asmita con una leve expresión de burla, tan evidente que ofendió al italiano – Gracias a eso no tendré que darle mis disculpas al gran patriarca por dejar un templo sin dueño.

–¿Qué dijiste? ¿Quién te crees que eres?

–Seré directo Manigoldo – Dijo Asmita con el rostro severo, mostrando una expresión que provoco en Manigoldo un profundo estremecimiento. Era la misma que le vio cuando lo ataco en su templo. – Lo que hiciste no es algo que podría dejar por alto tan fácilmente… –conforme hablaba, Asmita se iba acercando a él, obligándolo a retroceder hasta finalmente dejarlo  contra la columna –. Hay límites en mi paciencia y ciertamente tú los propasaste.

Cancer observaba a Asmita con su mirada activa, mientras detallaba un tanto preocupado el rostro decidido del dorado de la sexta casa. Decidido a no mostrarse intimidado, Manigoldo le devuelve la mirada, acercándose al rostro del rubio de cerca. Asmita responde subiendo su rostro y acercándose más, desafiándolo. El ambiente entre ellos era tensó.

–No voy a disculparme… –escupió el cangrejo con un aire caliente que sacudió el flequillo de Asmita.

–Lo sé, tampoco creas que una disculpa será suficiente.

–Mmmm y entonces… ¿planeas arreglar esto debajo de las sabanas?

–Pfff… –soltó Asmita guardándose una risa despreciable –. Dudo que tengas lo necesario para eso…

El gesto había suficiente, Manigoldo se había enfurecido a un nivel tal que sus ojos se desorbitaron, brillando con fuego y mordió sus labios con fuerza. Explotó con toda su ira y tomo a Asmita por el rostro, esta vez uniendo sus narices. Esperó que con la acción intimidara al dorado menor, pero este no se perturbó. Se quedo quieto, para su molestia.

–Tal vez debería mostrarte mis habilidades… –Susurro Manigoldo con ahogo

–Inténtalo… –lo reto el dorado y agregó –. Pero créeme que apenas lo hagas y si no me satisface, morirás. O en el mejor de los casos, lo ocurrido en este templo llegará a oídos del patriarca… me pregunto que pensara de su adorado discípulo si sabe sobre ello…

–¿Me amenazas?

–No… te advierto.

–Entonces ¿Qué es lo que quieres Asmita?

–¿Lo que quiero? –Dijo Asmita con una sonrisa desafiante–Lo que quería ya lo tengo…–Manigoldo mostro desconcierto–. Qué bueno que llegas Shion de Aries, te estaba esperando.

Al escucharlo, Manigoldo suelta a Asmita inmediatamente y voltea hasta los escalones, donde Shion, impresionado estaba de pie observando todo. El cangrejo sintió que su corazón pálpito rápidamente, maldiciéndose por haber caído estúpidamente en la trampa tendida. Asmita lo había acorralado y precisamente frente a Shion, lo que era aún mucho peor que cualquier otro castigo. Luego de lo frustrante que había sido toda su relación últimamente, esto era lo menos que quería.

–Te había comentado que la reunión era en mi templo, pero pensé que era propicio hacerla en el templo de Cancer. Quería agradecerles a ambos por haberme cuidado cuando estaba enfermo –seguía hablando Asmita, aunque ambos dorados no estaban al pendiente de sus palabras. Sus miradas se habían cruzado y el ambiente estaba encendido entre ellos. Manigoldo de frustración, Shion de desconcierto.

–¿Qué pasa aquí Asmita? –pregunto Shion con su mirada palpitante y un ligero sonrojo en sus mejillas que delataban lo abrumado que se encontraba.

–¡Yo puedo explicarlo Shion! –Grito Manigoldo apenas pudo armar la frase en su mente

–Si, explícale lo que paso entre nosotros… –murmuro Asmita con una sonrisa de seguridad, disfrutando todo el panorama como una dulce venganza

–¡Maldito! –Grito Manigoldo al voltear hacía Asmita, encendido de furia

Acto seguido, Asmita tomo con fuerza el antebrazo de Manigoldo, estremeciéndolo y enfureciendo más a Aries que lo observaba todo. Solo le dirigió al cangrejo un rostro serio, decidido, tan cruel y amenazante que no tuvo forma de contestarle ni reclamarle.

–No te acerques a mi templo –Fue lo que murmuro el sexto santo, como una amenaza directa–

Sin más, y soltándolo con un movimiento sinuoso, como si fuese una caricia, Asmita da la espalda al escenario que había creado riendo dentro de sí. Sabía que no pasaría a mayores, luego el mismo le explicaría a Shion las cosas para que ellos se calmaran. Pero quería aprovechar la oportunidad para mostrarle a Manigoldo que él no era con quien meterse. Las cosas habían salido mucho mejor de lo que planeaba.

Salió del templo de Cancer tranquilo, sonriente, totalmente complacido por lo que había logrado. Sintió los pasos atrás al entrar a Leo y se detuvo, reconociéndolo. Volteo y mostro una sonrisa cómplice, pero Defteros tal parece que no estaba muy complacido. Su mirada se notaba molesta.

–¿Cuándo te beso?

–¿Por eso estas molesto? –pregunto Asmita con una sonrisa

–¿Paso algo antes de lo de Cancer?

–Básicamente aprovecho un momento de descuido por mi malestar para besarme.

–¿Nada más? –la voz de Defteros se escuchaba grave, molesta, como si le incomodara hondamente. Eso para Asmita simplemente le confortaba – si fue eso, ¿porque te acercaste tanto ahora a él? Debiste más bien mantener la distancia…

–¿Celoso? –pregunto Asmita con tono divertido

–No me gusto… y parece divertirte.

–Mucho…

Asmita sigue su camino, seguido desde las sombras por Defteros aún incomodo, observando entre su recorrido el cuerpo dorado, reluciente, sano, como un dios. Sí, todo aparentaba que era como siempre, pero la realidad era otra. Aunque Asmita seguía siendo el dios de la luz y él la maldición que lo seguía de las sombras, había algo totalmente distinto en el medio. Ambos lo habían reconocido, pero darían tiempo, el necesario para que simplemente estallará. Cuando las cadenas, todas, físicas, mentales, emocionales, tuvieran que caer ante ellos.

–Tranquilo… –comentaba Asmita mientras se acomodaba en su posición de Lotos en su templo, luego de que Defteros se sentara cerca de él –. No soy fácil de impresionar. Para que me llame la atención algo debe ser especial…

–Aún así…

–Así que debes considerarte especial –Interrumpio Asmita terminando su frase

Defteros se sonrojo un poco, antes de enviarle una mirada resignada. Tal parece que para Asmita todo lo hecho en Cancer era normal y también estaba seguro que no había interés por parte de Manigoldo. El rubio le había explicado que solo era una distracción que buscaba para subsanar su problema con Shion. Eso lo tranquilizaba, aunque no dejaba de molestarle la escena que tuvo que ver de ellos dos tan cerca.

–Y dime, ¿Cómo fue la cara de Manigoldo cuando vio a Shion?

–Fue graciosa –dijo Defteros entre una sonrisa – Creo que nunca le había visto una cara así desde que era niño y el gran patriarca le reclamo una travesura.

–¿En serio?

–¡Pero la de Aries era aún mejor! Nunca había visto a Aries tan molesto…

–Con él si hablaré después para disculparme… pero muy después…–dijo Asmita entre una risa picara–. Cuéntame más de cómo estaba Manigoldo…

Y así, entre los comentarios de Defteros describiéndole toda la escena, y la sonrisa de Asmita, los dos simplemente compartían lo único que ninguno de los dos sacrificaría: su compañía. Como dos amigos, como dos cómplices, como fuera y si el tiempo le permitía… tal vez como algo más. El tiempo lo diría…

En la habitación de Asmita, entre los libros apilados se podía ver, en el principal el título del libro dejado de lado. Como un recordatorio, una nota mental, una meta… la unión divina.

7 thoughts on “Decadencia Divina (Cap 11) -Final-

  1. Awww, que lindo final!!
    Muy tierno, dando paso a algo mas ^^.
    Me encantó todo el fic, fue muy lindo. Estoy pensando que dibujo debería hacer de el.
    Seguiré dando vueltas para ver con que actualizas.
    Me gustaron muchos los otros capis, que no comenté porque soy muy ansiosa y queria seguir leyendo.
    Hermoso.
    Besotes

  2. Gracias por haber leido me alegro muchisimo por eso y si, este final me gusto como quedo. Eso de los dos riéndose de su broma, me parecio tan tierno que tenía que ponerlo.

    Jajaja te entiendo, yo también soy una ansiosa para deborar fics! xD

    Jejeje esperare paciente el dibujo. ^^ Gracias por adelantado!

  3. Hi!!!! aquí again, tuve que deleitarme con una segunda lectura para comentar como se debe, solo puedo resumir todo en: OMG

    “Siguiendo su costumbre, Asmita solo se dedicó a dar media vuelta para ir a su habitación. Defteros lo siguió, murmurando molesto, como si de verdad ya no le preocupara lo que paso antes.” Esta frase llego al corazón e Karin, o sea, me hizo pensar en muchas cosas lindas de los dos.
    Usas la palabra costumbre y aunque no es una palabra que goze de un connotación super positiva ya que por lo general se puede asociar a repetitivo, aburrido, etc, claro, nada que ver con lo que esta frase transmite, porque en un contexto tan romántico, habla de la profundidad, fuerza y plenitud de la relación de ambos. No serán nada que podramos etiquetar, pero asi sin etiqueta lo son todo, dos personas acostumbradas a estar junta a la otra, a pasar mucho tiempo, dos personas que se conocen, SE CONOCEN!!!! Y eso me hace babear de amor. Morí con esa escena porque me hacía pensar en los reclamos de un novio preocupado y sobre todo rotundamente enamorado OMG, Defteros lo adora…

    “Defteros se había propuesto a olvidar lo sucedido solo para poder estar con él”(((—romantico 100×100 ya me sentía con el corazón agitadito, después de esto maratón de suspiro T____T Defteros se tragó su verguenza, venció su timidez, se propusó refrenar esos instintos que en la noche OMG XDD… y todo porque al fin y al cabo que carajo importa eso si lo hace estar lejos de su Dios personal. Definitivamente la postuló como una de las frases más románticas de entre todos tus fics, es hiper significativa, de imaginarlo *__* ahhhhhh quiero un Defterito para mi XD

    “Yo estaba aterrado…”(((—- yo no paro de imaginar, me imagino hasta el tono que tendría Defteros al confesar algo tan íntimo y oh Diox es un amor…

    “Una tierna expresión dibujo en su rostro. Era suficiente… con eso era suficiente” (((—– me uno a Asmita, con eso basta y sobra, que un hombrazo (insert babas) te dice eso, o sea, no le dice estaba preocupado, el define su sensación con un: “Estaba aterrado” ¡ATERRADO!!!!!! Has dado en el clavo con la elección de la palabra, más bien la expresión en si que uso Defteros para responder ha sido perfecta. Ni más ni menos. Era lo que Asmita necesitaba oir y los lectores tanbién para tener un orgasmo con la lectura en ese preciso momento.

    “–¡No lo vuelvas a hacer! –Suplico, con una mirada que ardía de desesperación –No vuelvas a enfermarte así…” (((—- sigamos insetando suspiros de Karin

    ………….La hora del cangrejo………..

    Jajaja, lo que he reido con esta escena no tiene nombre, dulce venganza XDD

    –No voy a disculparme… –escupió el cangrejo con un aire caliente que sacudió el flequillo de Asmita.(((——- quiero sentir ese rabioso aire caliente en mi flequillo también, Mani!!!!!!!!

    “–Mmmm y entonces… ¿planeas arreglar esto debajo de las sabanas?” ((((——- si Mani le dice eso a Karin, ella dice: siiiiii, por favor Mani *__*

    –Pfff… –soltó Asmita guardándose una risa despreciable –. Dudo que tengas lo necesario para eso…(((———— O__O debere preguntarle a Shion… Jajaja la verdad la respuestas de Asmita fueron un Jaque constante, eso es poner un cangrejo contra la pared, y vaya que lo puso, cuando estaban tan cerca ¡Dioses!

    Shion!!!! amo imaginar a Shion celoso, debe ser re gracioso, además con el caracter que carga, le gusta hacerse el malo, claro que quien le va a creer con esa carita (insert pervert expresión facial). Igual espero que hayan arreglado el asunto, entre sabanas, of course XDD

    ………..retornemos al romance……..

    “No soy fácil de impresionar. Para que me llame la atención algo debe ser especial…(((—— y vaya que Defteros es especial, aunque no lo pueda ver ebe intuir lo especial que es ^__^ no me saco la imagen de mi cabeza, seeeeee muy especial: milimetro a milimetro, poro a poro, músculo a músculo OMG…

    “–Aún así…

    –Así que debes considerarte especial–Interrumpio Asmita terminando su frase” (((————- *__* Cuantas toneladas de romance, que fan girl no sería feliz con esto Ahhhhhhhh

    Bellisimo fic!!!!

    PD: Genial que el libro aparezca al final, es como un hilo conuctor en el fic, que imagino en otros fics será el instigador de tantos… jejej

  4. Me alegro que te haya gustado mucho Karin!!! Llego un momento que como veía que se extendia temía que al final no pudiera cerrarlo como se merece.

    Sobre las frases romanticas me alegro mucho haber podido transmitir la idea del fic, la relación especial que ya existia entre ellos que muto desde la compañia a la amistad y de alli a amor y pasion al rojo vivo. Por eso queria dar ese aire de cotidianidad, de que los dos se conocian y no querían arriesgar su compañia y por eso estaban dispuestos a todos, Asmita a esperar y Defteros a pelear contra ello. Y bueno, la confesión de Defteros era lo que necesitaba Asmita para poder esperar pacientemente que él mismo se diera cuenta de la verdad y la aceptara: que amaba a Asmita con la misma intensidad que Asmita lo amaba a él.

    La escena de Manigoldo fue tan LOL!!! la ame, ame imaginarmela y aún más escribirla! Fue como no sé, algo tan gracioso!! Me imaginaba a Asmita en su faceta prepotente con el irreverente de Manigoldo. Y la dulce venganza fue OMG!!! xDDDD solo me imagino a Asmita guardándose la risa!

    Al final, la complicididad y los leves celos de Defteros que no quiere terminar de admitir mientras Asmita disfruta de todo el escenario. Suspiro solo imaginandome la escena de los dos juntos riendose en el silencio de virgo. Me satisface mucho haber podido captar todo esto en el fic.

    Jajjaa el libro lo deje allí, peor sera usado en otros fic que siga hablando de su relación Jujuju y claro que el demonio le dara muuuuy buen uso! xD

  5. Agnar!! Hace mil que tengo este dibujo para darte y nunca lo subo. Se que no es de este capitulo, pero quiero hacertelo llegar y tengo miedo que en capis mas viejos no los veas T_T.
    Bueno, aqui te lo dejo. Espero que te guste, Besotes

    1. Que lindo!! No te imaginas lo contenta que me pone el dibujo! esta precioso!!!! Ahora lo colgare de forma especial para que todos los puedan ver!!!! Nuestro defmita de decadencia OMG!!!! Muchisimas gracia spor este precioso obsequio, son las mejores!!!! WAAA!!!

  6. Excelente final XD Pobre Mani y te confesare que JAMAS habia considerado esta pareja hasta que lei esta historia y me he vuelto fan ;_; eres genial

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