Encuentros Prohibidos «El Aniversario»

Shaka cumple 3 años de casado con Saga y como es costumbre, la pasara a solas, ya que desde que Saga consiguió el nuevo trabajo se la pasa más de viaje que con él. Pero su lindo cuñadito Kanon tiene otra idea en mente para acompañarlo.

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Temas: Yaoi, lemon, romance
Personajes: Shaka, Kanon, Saga.
Resumen: Shaka cumple 3 años de casado con Saga y como es costumbre, la pasara a solas, ya que desde que Saga consiguió el nuevo trabajo se la pasa más de viaje que con él. Pero su lindo cuñadito Kanon tiene otra idea en mente para acompañarlo.
Dedicatoria: A Karin, Athena_Arianna, Ale_Chan, Kimee, Lola, Sahasara y todas las miembros del club Santísimo Pecado Geminis x Virgo
Inspiración: Nahhh quería hacer lemon y de paso trio. Había hecho uno pero se me angsteo –No me pregunten cómo se puede angstear un lemon trio- Pero este si me gustó como quedó.

Encuentros Prohibidos  «El Aniversario»

Shaka debía admitirlo: el placer lo estaba matando. Y cuando hablaba de matarlo era asesinando todo rastro de cordura y razón existente en su mente. ¿Pero cómo negárselo? Había sido ocho largos meses de espera por su esposo y tal parece que el viaje seguía para largo, soportando excusas por teléfonos de complicaciones en los pozos, y demás que ya lo tenían harto y pasando, de nuevo, su aniversario de boda, solo, con una copita de vino. Pero ese día en particular había sido totalmente distinto. Su querido cuñadito había ido a verlo, con la excusa de ir a pedirle prestada ropa a su hermano mayor para salir de conquista cuando sus verdaderas intenciones era conquistar dentro de la casa.

−Hmmmm… Kanon… no…−gemía a lo bajo, al sentir las manos del gemelo menor acariciando su espalda mientras la besaba dulcemente, destinando algunas mordidas juguetonas entre los platillos de su columna, erizando su piel con corrientes deliciosas−. Esto… está… mal…−murmuraba más para sí que para él. Se supone que debería detenerlo pero sinceramente no quería, estaba cansado de la soledad y Kanon parecía darle una salida cómoda y fácil−. Hmmm… Kanon… ya…

−No…− le susurró en el oído a su cuñado, con una sonrisa lujuriosa, bajando las manos por la base de las caderas del rubio, llegando así al cinturón de la bermuda negra que tenía puesta−. No dejare que pases tu aniversario solo de nuevo−le siseó casi como jugando con él, lamiendo un poco el pabellón del oído, apartando las hebras doradas con su lengua−. Seré buen cuñadito−dijo con una risa lasciva y Shaka sonrió, mirándolo de reojo, con su cabeza aún pegada a la almohada.

−Que considerado…hmmmm…. Salistes…. Cuñado…−se erizó al sentir que una de esas manos entraba por dentro de su bermuda y su miembro ya estaba empezando a levantarse−. Te aprovechas… de mi… soledad ¿eh? –le preguntó divertido, ya cediendo. ¡Qué diablos! Saga tiene más de 8 meses que no se digna a verlo y ni siquiera lo llamó ese día, justo ese día que se cumplían tres años de estar juntos. Y su hermanito se le estaba ofreciendo, ¿lo iba a despreciar? Shaka sabía muy bien que hay oportunidades que no deben dejarse pasar−. Caeré entonces… −volteó y lo observó con los zafiros inundados de deseos. Dejó el libro que leía a un lado, y rodeó el cuello de su cuñado con las manos, extendiéndole la invitación−. Entonces, celebremos mi tercer y feliz aniversario de bodas.

Kanon sonrió al ver la expresión maliciosa y perversa del esposo de su hermano, apresurándose a tomar los labios hindúes y beberlos con ansías. ¿Y alguien podía culparlo? Para nadie era secreto que Shaka era un hombre muy apuesto y sensual, a pesar de ser reservado. Con su forma de ser elegante y orgulloso, más el porte de dios encarnado, siempre desviaba mirada y eso lo incluía a él, que era, por si se podría decir, un amante de las cosas bellas. Shaka era una de ellas y dejarlo solo ese día no le pareció una opción. Si podía cumplir la fantasía de tenerlo por fin y de paso hacerle compañía no iba a dejarse llevar por culpas ¿cierto? Después de todo, su hermano estaba siendo demasiado confiado. Por mucho que Shaka lo amara y que fuera bastante directo para quitarse zamuros de la cabeza, dejarlo ocho meses a solas era simplemente arriesgarse a que algo así ocurriera. Y si iba a ocurrir al final, que fuera él, Kanon Geminis, quien le hiciera el honor.

Los besos de Shaka se hacían más intensos. Kanon sentía que el cuerpo de ese hombre se calentaba debajo de él y no podía culparlo. Podía sentir las ansías añejadas, las ganas estancadas y en espera de ser solventadas, de dejarse ir, de quemarse después de tantos meses de aguantes. Kanon lo sentía y entendía a la perfección, Shaka se estaba dejando llevar y quería aprovechar el momento para hacerle sentir lo mucho que le atraía el rubio. Las lenguas se encontraron entonces fuera de sus cavidades, guerreando y decidiendo a donde alojarse, mientras las manos del hindú se escurrían por los hombros del mayor y acariciaba presionando los músculos, sintiendo esa piel también tomando temperatura, bajando un poco más hasta tentar los pectorales, caminando con sus dedos, disfrutando el momento. Las manos de Kanon estaban en la cintura del hindú, subiendo y bajando lentamente. El olor a recién bañado lo extasiaba y le parecía un desperdicio dejarlo pasar la noche de nuevo solo con la compañía de un libro. Definitivamente Saga estaba loco, y lo comprobaba al sentir esas falanges blancas tentar de forma seductora sus tetillas, enviando corrientes a su columna, excitándolo.

−Hmmmm… Shaka…− gimió entre dientes, y aquel sonrió, apretando la tetilla izquierda mientras mordía su labio inferior−. Eres… peligroso…−susurró subiendo sus manos hasta el pecho del menor, tomando las tetillas rosadas con él, formando círculos con sus dedos.

−¡haaaa!… hmmmm−gimió complacido con la corriente deliciosa que inundó su cabeza. Cerró sus ojos, dejándose envolver con esas caricias y permitiendo que esa lengua penetrara dentro de su boca, palpando su paladar de forma insinuante−. Ka… non…−susurró ahogado al sentir como las caderas del mayor se recargó aún más sobre él, sintiendo aquella erección despertando sobre las telas y llenándolo de ansías−. ¡Haaaa!… Kanon…−apresó la lengua griega dentro de su boca y la succionó con lujuria, moviéndose muy lentamente debajo de él. No necesitaba de muchos preliminares, tanto fuego guardado ya pedía ser liberado…

−¡Aaarghhh! –gimió al ser liberada su lengua de esa cadenciosa chupada que le hizo despertar su miembro de un salto. Se sintió extremadamente caliente con ese simple gesto y más cuando las caderas del rubio empezaban a moverse de forma lenta y firme contra él−. Estás… desesperado…−gimió al sentir los labios de Shaka subir hasta su oído−. ¡¡HAAA SHAKA!! –aquella lengua caliente penetró por el pabellón y lamió hambrientamente, para luego morder con deseos su lóbulo−. Está bien…−susurró usando sus manos para sujetarlo contra al colchón por sus hombros y sonreírle de forma delictiva−. Seré directo.

Shaka le sonrió y con ese permiso, Kanon besó rápidamente mentón, cuello, pasando por las clavículas, su pecho y vientre sin detenerse mucho, eran más bien pasos rápidos, apresurado a llegar al lugar donde quería estar. Sostuvo la cintura de Shaka con sus manos y lamió el derredor del ombligo, viendo como aquel cuerpo danzó jugosamente entre las sábanas. Shaka cerró sus ojos, disfrutando del momento, imaginando que era su esposo quien lo besaba, que era él quien había llegado de su viaje de sorpresa para regalarle una noche, y ciertamente no le era difícil. De por sí el hecho de que Kanon fuera su hermano gemelo idéntico le facilitaba en mucho las cosas. Desvarió cuando una mano desabotonaba su bermuda y la lengua entraba en la pequeña hendidura de su ombligo, sintiendo ese espasmo que hizo levantar su espalda del colchón.

−Haaaaa Saga….−gimió y se mordió los labios. Había cometido el error de mencionar el nombre de su esposo y le parecía toda una descortesía. Levantó la mirada buscando el rostro del menor de los gemelos pero estaba muy entretenido quitando la bermuda de su terreno−. Disculpa… Kanon…

−Tranquilo−le dijo con una sonrisa, arrojando a un lado la bermuda para posar sus dedos en la elástica del bóxer blanco que tenía puesto el rubio y desde donde ya se veía una erección esperando−, si quieres, llámame Saga−le permitió juguetonamente−. Hasta me excita la idea−se rió a lo bajo y Shaka sonrió con ello…

Tentó el miembro de Shaka por encima de la tela, con su dedo índice, yendo de arriba a abajo comprobando su tamaño. Shaka se arqueaba con esas corrientes. Era excitante y tenía tanto, tanto tiempo que no se sentía deseado que se permitió entonces ser egoísta y olvidarse de su pacto. Las corrientes pasaban por su cerebro y le alborotaba la cabeza, calentando su piel, tiñendo de carmín sus mejillas. Sintió que los dedos griegos iban apartando su prenda intima conforme iba besando la piel que quedaba descubierta y apresó las sábanas ante las sensaciones que empezaban a hacerse más intensas. Una mano que apretó su glúteo derecho con fuerza lo hizo erizar, al tiempo que una lengua paseaba por la base de su miembro libre.

−¡Haaaa! ¡Kanon! –gimió sonoramente, subiendo sus caderas, moviéndolas rítmicamente, instándole comenzar. La otra mano apresó el glúteo izquierdo y lo masajeaba con fuerza−. Hmmm… Sa…ga…−Kanon se sonrió, el hindú ya estaba confundiendo nombres y saber que era su cuñado le hacía más excitante el asunto. Lamió la piel rugosa de los testículos con gusto, pasando de un lado a otro y succionando otro poco con delicadeza−. ¡Haaaaa!… hmmmm… Ka…Sa… ga…−abría los glúteos con sus manos, levantando las caderas y deleitándose con el tacto del vello dorado en la intimidad, pasando ahora su lengua por lo bajo, buscando su entrada. Un espasmo hizo temblar a Shaka sobre las sábanas−. ¡HAAAAA! –se movía vertiginosamente buscando más.

−Hmmmm… Shaka…−gemía mientras toqueteaba la entrada con gusto. Shaka era muy limpio y lo podía notar, cada espacio olía y sabía delicioso−. Me gusta… muévete… así−le instaba mientras daba círculos en la entrada, sin entrar aún, sólo incitándolo.

−Saaaagaa…−gimió ahogado, mordiendo sus labios, cerrando sus ojos. Esas lamidas lo estaban enloqueciendo y ya sus puños enrojecidos por la presión no le daba vasto para someter la lujuriosa corriente que recorría su espalda−. ¡Hazlo! ¡Entra! –pidió azorado y Kanon sintió un respingo ante esa voz imperativa y sensual llenándolo de deseos−. Hmmmm…ha….−las lamidas seguían, subiendo ahora por el tronco de su virilidad, haciendo una espiral húmeda hasta la punta y mordiendo muy suavemente−. ¡Aaarghh!… Saaaaga…−murmuró con un caldo de emociones llenándolo.

−Hmmm… Shaakaa−gimió sobre la hombría del cuñado, besando a lo largo y ancho, viéndolo temblar entre sus manos. Shaka se movía de lado a lado, desesperado, enrojecido y caliente. Era difícil aguantarse viéndolo tan ansioso−. Divino…−susurraba mientras bajaba con su lengua de nuevo a la entrada, sosteniendo la base del miembro con su izquierda, la cadera con la derecha. Shaka abría las piernas sosteniendo su cuerpo con los pies y la parte superior de la espalda, ayudando a la faena, buscando abrirle todo el espacio humanamente posible−. Se ve que tenías ganas…−murmuró riéndose al verlo tan entregado−. No te decepcionaré…−entró con su lengua y lo sintió temblar.

Shaka abrió los ojos, ahogado, con ese espasmo que hizo que sus piernas temblaran compulsivamente. Aquella humedad iba entrando y se sentía ¡¡tan bien!! ¿Desde cuándo que no sentía tantas corrientes juntas avasallarlo de placer? No lo recordaba y no quería pensar en ello. Se sujetó a las sábanas de nuevo, abandonándose a las sensaciones, temblando ante la terrible corriente placentera que le invadía con esa lengua que giraba dentro de él, poco a poco, entrando. Era… ¡delicioso! Movía su cabeza de un lado a otro, queriendo besar, apresar, morder, succionar, ¡¡lo que fuera!! ¡Estaba enloqueciendo!

−¡Hmmmm Saaaagaaaa! –murmuró hondamente, crispándose los vellos de su piel, sintiendo ahora el bombeo de esa mano también sobre su miembro−. Ohhhh Saga….Saga… ¡¡¡SAGA!!! –jadeó sonoramente cuando la lengua penetraba más y más, entrando y saliendo, rítmicamente, abriendo sus carnes−. ¡HAAAA! –se contorsionaba, arqueaba la espalda, temblaba−. ¡¡SAAAGAAAA!! Hmmmm… ¡Saga!… más… ¡Saga!

Y esos llamados estaban excitando al gemelo menor que apresuraba el paso de su lengua dentro de él, bombeando con deseos la hombría de Shaka y buscando entrar más, más y más. Salió un momento sólo para buscar un mejor ángulo y penetrar con todo lo humanamente posible, sintiendo la caliente cavidad abrirle paso, hacer pequeñas contracciones de placer.

−¡¡OHHHH SAAAAAGA!! –gimió Shaka casi en un clamor−. ¡Más!… ¡¡QUIERO MÁS!! –pidió golpeando con fuerza el colchón con su puño. ¡Aquello era avasallador! Con sus ojos cerrados y mordiendo sus labios, para luego enjugarlos con su lengua, sintiendo el cosquilleo que lo enloquecía, que llenaba y despertaba cada fibra de su cuerpo−. ¡¡ENTRA SAAAAGA!! –gritó golpeando el colchón con sus dos manos. Estaba enloquecido y verlo así no sólo había excitado a Kanon.

Y sí, no sólo a Kanon había excitado, sino a un Saga que acababa de llegar de su viaje y quería darle la sorpresa, siendo él quien literalmente fuera sorprendido. Entró a la habitación y vio a su hermano metido dentro de las piernas de su esposo y este gimiendo precisamente su nombre. Y por muy loco que le resultara, ¡estaba excitado!

−¡SAAAAGAAAA! –gritó de nuevo, golpeando por tercera vez el colchón antes de jalar las sábanas. Kanon entraba cada vez más con su lengua lasciva y eso lo estaba matando de emociones. Se sentía muy bien y extrañaba, realmente extrañaba sentirse así−.  ¡¡Ha!!… ¡¡Saga!!… ha…ha…. ¡Saaagaaa! –clamó ahogadamente, enrojecido, embrutecido por las sensaciones−. Hmmmm… ha…ha… ¡Sagaaa!

Con cuidado, el mayor aprovechó que ambos no se habían dado cuenta de su presencia para salir de la habitación y quedarse un rato parado, pasmado y acelerado como nunca se había sentido. ¡Debía ser un pervertido! Pensaba de sí mismo mientras sentía un calor sofocarlo dentro de la braga de seguridad que llevaba puesta. Había escapado de su trabajo con ayuda de su supervisor para estar esa semana allí porque no aguantaba, no aguantaba estar sin Shaka y dejarlo solo otro aniversario, pero jamás, JAMÁS habría imaginado encontrarse con semejante cuadro.

−¡SAAAAAGAAAAA! –gritó de nuevo su esposo y Saga sentía que se moría de las ansías−. ¡HAAA!… hmmmm… más…. ¡MÁS! –No lo pensó más. ¡Debía quemarse en el infierno de seguro! Pero iba a responder el llamado de su esposo.

Alentado por los alaridos de placer de Shaka, Saga se quitó toda la braga, notándose excitado y sonriéndose por eso. No importaba como rayos hizo Kanon para conseguir a Shaka pero lo estaba llamando era a él y ¡ya eso era suficiente! Se desnudó por completó y entró sigilosamente, notando que Kanon estaba ya con un dedo en la entrada de su esposo, haciendo círculos mientras atendía con sus labios la virilidad turgente y escarlata por la sangre de Shaka. Se acercó a la cama, y vio la cara pasmada de Kanon cuando se dio cuenta de su presencia. Se rio por dentro, arqueando una de su ceja divertido y luego vio que Shaka permanecía con sus ojos cerrados, retorciéndose del placer.

−Hmmmm… Sagggaaaaa…−gemía ya casi sin fuerzas, tragando grueso, mordiéndose sus labios. Su esposo lo miraba relamiéndose los labios, excitado al verlo así. Kanon se sonrió al ver que su hermanito no estaba precisamente molesto sobre todo notando que estaba desnudo y con su hombría erecta−. ¡SAAAGAAA! –gritó cuando un segundo dedo de su cuñado entró dentro de él y una lengua recorría su pecho, sin saber que dicha lengua no era de Kanon−. Hmmmm… Saga…

Kanon veía a su hermano lamiendo el pecho de su pareja, con deseos, con ansías y hambre. Una mano de él le indicaba que aún no usara su boca y el gemelo menor había entendido la razón. Shaka no se había dado cuenta que su esposo había llegado y se había unido plácidamente a una actividad sumamente lujuriosa. Los ojos del menor se encendieron de libido ante lo que venía y disfrutó aumentando las embestidas digitales dentro del cuerpo de su cuñado, mientras Saga besaba y lamía sus tetillas.

−Saaagaaa…. Así… ha… ¡Así!… hmmm−Shaka estaba enloqueciendo, apresó con sus manos la cabeza de quien lamía su tetilla, insistiéndole en el ritmo que quería, mientras movía sus caderas a dicho ritmo−. Así…. Hmmm… si…gue… Saga… −jaló los cabellos, sin detenerse mucho a pensar. Las corrientes eran placenteras y quería disfrutarlas por entero−.  Quiero… más… ¡más!… ¡Sagaaaa!

El esposo no iba a esperar más para complacerle. De por si al sentir esos dedos jalar y apresar su cabeza con tanto anhelo lo hizo sentir en la gloria. Clamaba por él, gemía por él, quería más de él y no pensaba hacerlo esperar. Besando de la misma forma y sin usar aún sus manos, se apresuró hasta el vientre de su pareja,  mirando a su hermano y señalándole con el dedo que se encargara de la entrada que él iba a encargarse de la hombría. Kanon se sonrió, pasando las piernas de Shaka por sus hombros y sacando sus dedos, para meter de nuevo la lengua, al mismo tiempo que Saga lamió la punta del turgente miembro.

−¡¡DIOOOOSEEESS!!

Shaka abrió los ojos de un sólo espasmo que lo había golpeado de lleno. Esa corriente húmeda y avasalladora había sido demasiado violenta y… ¿doble? Enfocó su vista y vio el cuerpo sentado al lado de él, y no entendía, no podía ver bien y menos cuando esas dos lenguas estaban haciendo semejante labor. Shaka cerró sus ojos y movía la cabeza, invadida de corrientes increíblemente fuerte, contorsionándolo en las sábanas. Volvió a subir su cabeza cuando sintió que su hombría era apresada por unos labios y lamida por dentro, mientras la otra hacía círculos dentro de su interior. ¡Estaba enloqueciendo! ¡¡¡Eso era!!! No podía haber otra explicación para sentir dos bocas en su intimidad. ¡Era locura!

−¡QUE DIABLOS! –exclamó, golpeando la espalda del cuerpo que tenía al lado. ¿Pero entonces en hombros de quien tenía sus piernas? Saga sintió aquel golpe como una corriente de placer y dolor deliciosa que le subía por la columna −. ¡¡¡AHHHHH DIOOOOOSES!!! – La succión a su punta lo hizo colapsar, temblaba, ahogado, asfixiado y sudando gotas gruesas de sudor que tenían su cabello humedecido y pegado a su piel blanca−. ¡SAAAGAAAA! –aquella lengua entraba y salía, en un ritmo imperioso que seguían las succiones y sus contracciones. ¡Eso era la gloria! –¡WAAAAAAA!

Los labios dejaron ambas partes para dedicarse a besar a los alrededores. Kanon pasaba por la pierna izquierda, besando y lamiendo, chupando en cuanto podía mientras un dedo se encargaba de penetrar dentro de aquella caliente cavidad, siguiendo el ritmo que seguía su lengua. Por su parte, Saga se escurría por el vientre, lamiendo su obligo y acariciando con una de sus manos los testículos de su esposo y con la otra la parte interior de la pierna derecha. Shaka abrió los ojos de nuevo desorbitado. ¡¡Eran tres!! ¡Tres manos! Con sus manos tocaba la espalda que tenía a su vista, tentando con sus dedos, lo que podía sin ser aplastado por esas corrientes lascivas. No pudo mucho. Una de las bocas succionó su testículo derecho mientras la otra volvió a lamer la punta de su miembro.

−Haaaaa…. Estoy…. ¡loco! –gritó jalando las sábanas y cerrando los ojos. ¡¡Si estaba loco, disfrutaría esa maldita locura!! −¡Dioses!… ¡Saga!… –gemía sonriéndose, azorado, en demasía deleitado−. ¡ME TIENES LOCO! –clamó ahogado, sintiendo que una corriente más lo estaba desarmando. El cuerpo le temblaba compulsivamente y unas burbujas le explotaban en el estomago ¡Eso era demasiado! – Cómo… ¡Dioses!… ¡que… diablos! –intentaba decir algo coherente pero las palabras se le esfumaban.

En ese momento, Saga no toleró. Era demasiado escucharlo así de entregado, extasiado, ensimismado y desbordado de placer que ni siquiera podía armar frase coherente. Y dada la posición en la que estaban tuvo una idea. Se acercó al oído de su hermano menor para decírsela y este se erizó por completo con la malvada mente corroída de su hermano mayor, dispuesto a seguir con la fiesta. Así el marido pasó su pierna y se puso de horcajadas sobre el rubio, quien abrió los ojos ante el movimiento y vio sobre sí aquel turgente, enorme y grueso falo griego deseando ser adorado. Al mismo tiempo, Kanon sostuvo los muslos de Shaka y se puso de rodillas, para penetrarle, pasando su punta de arriba a abajo. El rubio estaba paralizado. ¡Qué rayos! ¡Eran dos bocas porque eran dos personas! Con sus manos intento ver algo pero aquella manta de cabello azul no le dejaba mucha visibilidad y por más que intentaba quitárselo de encima no podía, además que sus piernas Kanon las tenía muy bien sujeta.

−¡¡QUE DIABLOS SIGNICA ESTO!! –gritó el rubio enojado, tratando de incorporarse. Si Kanon estaba sobre él, ¿quien estaba a punto de penetrarlo? ¡Sólo pensar que era un extraño lo molestaba a niveles exorbitante! −¿QUIÉN…¡ AAAAARGHHHH!?

No pudo terminar de preguntar cuando una boca cubrió su miembro en una succión cadenciosa y otro lo penetró de una sola estocada. ¡Qué rayos! ¡Estaba asustado y al mismo tiempo hirviendo! Eso era demasiado para sus sentidos, fue dolor por la arremetida más el placer de ese bombeo húmedo, una combinación erótica inigualable. La felación seguía, de forma rítmica, lentamente y aquello dentro de él palpitaba, inmóvil, como esperando que fuera bien recibido y ciertamente no pasaría mucho. ¡DIOSES!  Shaka estaba en la gloria, ahogado por esas sensaciones que amenazaba por robarle toda la cordura.

−¡Ahhhhhh!…. ha… ha… ha… hmmmm… que… rayos… hmmm−no podía hablar, ¡lo estaban enloqueciendo! La corriente era vivaz, retumbante en todos los sentidos y sentía dos manos que acariciaban sus caderas hasta sus piernas, en la parte interna, mientras que otras dos sostenían sus muslos firmemente, creando con sus rodillas un ángulo de 90°−. Hmmmm… quien… como… ha… ha… No… ¡Sagaaaa!

Llamaba a su marido, ahogado en una sensación placentera tal que no sabía cómo definirla. Se sentía mal, lo estaba engañando y con dos personas a la vez donde ¡¡no sabía quién era la segunda!! Pero con esa corriente de placer su cabeza no estaba del todo en su lugar y esa lengua… ¡Maldita lengua! Hacía círculos en su punta antes de succionar de nuevo y realmente, realmente conocía ese ritmo, esa forma de hacerlo volver loco. La lengua toqueteaba de vez en vez su miembro, bajaba y tomaba con toda su boca para succionar y dejarlo apresar con el paladar y si, Shaka reconocía esa forma de hacer la maniobra. Pero no pudo pensar mucho, una embestida dentro de él y se contorsionó por completo. ¡Se estaba deshaciendo con tantas reacciones juntas!

−¡AHHHHH! –gimió a la segunda arremetida−. Dioses… hmmm…ha… sigan… ¡diablos!… ¡sigan! –pedía extasiado, moviendo su cabeza de lado a lado, mordiendo sus labios, viendo aquel falo esperando por ser atendido y ciertamente él quería tomarlo−. Ha… ha… hmmmm… esto… es… ¡DIVINOOOO! –gritó al sentir aquella estocada tocar su punto de placer. Una oleada de sensaciones embargó todos sus sentidos y erizó cada poro de su piel. No hubo espacio en su cuerpo que no se viera agitado por aquella marejada y se sintió desfallecer, mientras el bombeo de aquella otra boca lasciva lo estaba haciendo caer, caer, caer… ¡AL MISMO INFIERNO! −. ¡SAAAAAGAAAA!…ha… ha… perdo…name… −gimió como si esperaba redención de la lujuriosa sensación que sentía en su cuerpo−. No puedo… ¡¡MAS!!… ha…. Quiero… entren… ¡¡más!!

−Hmmmm…. Shaka….−gemía a lo bajo Kanon mientras se movía aún lento pero profundo.

Saga sintió una contorsión en su cuerpo ya agitado con sólo oírlo clamar así por él y cuando los brazos de Shaka jalaron su cadera, haciendo que abriera sus piernas y bajara para luego lamer rítmicamente su miembro; todo el cuerpo tembló. ¡DIOSEEES! ¡Eso fue demasiado violento, inesperado y delicioso! Y es que debido a la altura y que Shaka estaba sin fuerzas, apenas y podía tocarle la punta con su lengua, intentando alcanzarlo como si jugara a las piñatas y eso le creaba una sensación única e inigualable al griego. Se dejó caer aún más, agitado, con su respiración ahogada mientras lamía con todo su ser el miembro de Shaka y sintió cuando esos labios apresaron su propia hombría en una chupada lasciva sumamente jugosa.

−¡¡¡AAAARGH!!! –gritó excitado. La boca de Shaka estaba caliente y no tuvo reparo en decirle el ritmo en que quería llevar las cosas con ella. Aceleró sus lamidas y succiones al mismo ritmo, sosteniendo las caderas de Shaka con sus manos, afianzando así el movimiento también de las embestidas.

−¡HAAAAA! –gimió Kanon al sentir que entre las manos de Saga y el movimiento de las caderas de Shaka le exigían velocidad. No los hizo esperar− ¡Hmmmm!…. ha… ha… Shakaa… ¡¡¡ardes!!!

−¡¡¡Haaaaa!!! –gimió el rubio sobre aquel pedazo de carne caliente, acelerado al ver que su ritmo era seguido−. ¡Asi!… ¡sigan! Ha….−lamió dos de sus dedos y empujó las caderas de aquel para que bajara aún más, atrapando ahora sus testículos con los labios.

−¡OHHH SHAAAAKAA! –gritó Saga al sentir la humedad que se acercaba a la entrada y la succión de esos labios en sus gemelos. ¡Eso era demasiado! Afianzó el movimiento de sus caderas y se dejó caer aún más, queriendo más−. ¡¡ENTRAAA SHAKA!! –pidió, tomando de nuevo su miembro, succionándolo dos veces más para luego soltarlo−¡¡¡HAZLO AMOR!!!

Y con eso Shaka lo había comprendido, quien estaba sobre él era Saga, su Saga. No quiso pensar en cómo, ni cuando, ni de qué forma ¡¡pero era Saga!! Emocionado, con una nueva marejada de sensaciones sacudiéndolo por el vaivén, las succiones y las caricias en sus muslos, entró haciendo círculos y volvió a apresar ese miembro que era suyo, siempre suyo, con sus labios.

−¡OHHHH SHAKAAAA! –gritó Kanon extasiado, se sentía caliente, apretado, ¡¡divino!! Aceleró sus estocadas, quería entrar más y al ver el ritmo que imponían ambos, quería acelerarlo−hmmmm… ha… ha…

−¡¡¡Te amo!!! –clamó Saga lamiendo de nuevo ese miembro, sintiendo ese dedo que ese movía de forma cadenciosa y decidida dentro de él−. ¡¡¡Te extrañé!!!… Mi Shaka…ha…. Hmmmm

−¡SAAAAGAAAA! –gemía con fuerza el rubio soltando la hombría de su marido para morder en el interior de sus muslos y verlo erizar de placer−. Te amo…. Te amo… −lamía hasta subir de nuevo a la entrepierna, acariciando los glúteos de aquel, añorándolo, amándolo, extrañándolo−. Mi Sa….¡AHHHHH! –mordió sus labios luego de gemir sonoramente por esas embestidas certeras. Estaba llegando al límite−. Mi…ha… hmmm…Saga… te… amo… ¡AHHHHH!

Los tres lo sabían, estaban en un punto sin retorno. Apenas y podían dejar de jadear y las palabra cuerdas fueron sustituidas por un sonido húmedo por parte de Saga y Shaka más los gemidos de Kanon que empujaba y empujaba su miembro dentro de su cuñado. Casi el griego mayor desfallecía cuando Shaka alcanzó el punto de placer, acariciando y apretando con fuerza una de sus piernas, succionando con ansías su miembro. Eran tres cuerpos que sólo pensaban en dar y recibir placer al máximo y no, no escatimaban, nada escatimaban para poseerlo. Succiones violentas y una penetración profunda estaba acabando con todos los sentidos y al mismo tiempo los tres sintieron que una orden de su cerebro bajaba lentamente por su columna vertebral, tensando sus músculos, anunciando el momento.

−HA….HA….HA… SHAKA…SAGA… YA…NO…−gemía Kanon ya temblando, sus piernas convulsionaban y casi no podía sostener los muslos de Shaka.

−¡HNGGG!… ¡HMMM!… –eso era lo único que podía salir de las gargantas de los dos esposo, concentrados tomando aquel pedazo de carne como si fuera lo más importante de sus vidas, temblando de placer, abrumados de deleite obsceno.

−¡¡AAAAAAARRRGHHHHHH!! –gruñó Kanon destilando su esencia dentro de Shaka.

−¡HMMMMMMMMMMM! –gimieron los dos esposos al mismo tiempo mientras sentía la humedad caliente inundar sus labios.

Cayeron los tres, Kanon saliendo de Shaka y dejándose caer de lado, con sus brazos haciendo palanca, exhausto. Saga se dejó caer a un lado y sintió la cadera de Shaka chocar contra el colchón, derramando la semilla de Kanon por sus piernas. El esposo subió su cabeza un poco para encontrarse con la mirada brillante del rubio, desbordado por las sensaciones, respirando profundo para recuperarse del orgasmo y buscando su mano con la propia. Se tomaron de mano y se sonrieron, dejando Saga caer de nuevo su cabeza pero sin perder la vista de él. Lo que había pasado fue desbordante, loco, una locura si había que ser sincero, pero excitante.

Cuando recuperó un poco de su fuerza, aprovechó que tenía la mano de su esposo tomada para empujarlo sobre él, trayendo el cuerpo de Shaka para recostarlo a su pecho. El rubio se dejó hacer y apenas estuvo cerca del pecho de su compañero, con la piel más bronceada de seguro por el sol que debía soportar en el trabajo; se abalanzó a buscar sus labios, queriendo besarlo después de tantos meses fuera. Kanon los observó y subió una ceja, divertido. No esperaba terminar acostado con el cuñado, y mucho menos haciendo trío con su hermano precisamente esa noche. Y a pesar que sí tenía una cita a ciegas y había ido a buscar una camisa negra de marca que su hermano tenía y que le gusta mucho para coquetear; las cosas no le salieron como esperaba.

Al llegar al apartamento para pedirla prestada vio a un Shaka amargado, ácido como pocas veces se le veía y una copa de vino, recién bañado además y con sólo esa bermuda que le sentaba tan bien. La razón era que su hermano además de temer 8 meses en Turkia trabajando, no se había dignado a llamarlo, ni responderle mensajes y ya se estaba imaginando las miles y unas situaciones infieles que debía tener allá mientras él la pasaba con pan y agua, literalmente. Y es que a Shaka jamás le gustó que Saga aceptara ese trabajo. Lo quería con él y por mucho dinero que ganara, la soledad le incomodaba. Era más el tiempo que pasaban separados que juntos y todo eso se lo decía Shaka entre sorbo de vinos, espetándolo a los aires como si necesitara sacárselo del pecho. El sonrojar en las mejillas del rubio, más su actitud y esa gloriosa figura a su vista y al alcance le dio la idea al gemelo menor. Así que aprovechó.

Shaka lo había dejado en el vestier para que buscara lo que fuera a buscar, se recostó boca abajo a leer un libro, como todas las noches, cuando ese día debería estar al menos cenando con su marido. Kanon no perdió tiempo y se quitó toda la ropa, apareciéndole como Dios lo trajo al mundo en una invitación para nada decorosa. Y Shaka no podía negar que cuando decían que eran gemelos idénticos es porque eran: IGUALES. Esa aparición griega le retumbo todas las hormonas y POR BUDA que intento serenarse. Pero si mantenía su cabeza en su lugar con uno de los dedos, esta cayó apenas el gemelo se le abalanzó encima a besar su espalda de esa forma dulce, seduciéndolo… y sinceramente tampoco puso mucha objeción. Así terminaron en semejante situación y justo el día que Saga se había dignado a recordar que tenía un marido en casa.

−Y bien…−susurró Saga cuando sus labios se despegaron de los del hindú y esos ojos zafiros lo observaban adorándolo−, quien me explica que pasó aquí.

Shaka subió una ceja divertido, antes de pasarle la mirada incriminatoria a Kanon, que tragó grueso y luego se echó a reír. A Saga no le parecía muy divertida la escena por mucho que haya estado bueno el sexo pero su esposo se encargó de quitarle la idea de la cabeza con otro beso en sus labios, dulce, suave y con olor viril.

−Simple…−siseó Shaka dejando besos suaves y húmedos en los labios griegos, encendiendo de nuevo a su esposo−. Kanon se cansó−besó de nuevo, ahora la comisura− de sólo pedir−uno en la mejilla−prestadas tus camisas−bajó hasta la mandíbula−y quiso−se acercó al oído, haciéndolo estremecer−probar a tu esposo−la nariz se le acercaba a su oído, respirando sobre él−abandonado, solitario−remarcó con una lamida en el lóbulo−por meses−penetró hasta el pabellón de forma lenta y lujuriosa−sin ser llamado−mordió el lóbulo y Saga gimió ante el ataque lascivo−hoy, el día de su aniversario de bodas.

−Yo sólo vi un rubio necesitado de atención−guiñó Kanon para rematar la tórrida explicación de Shaka.

El griego lanzó a Shaka contra la cama y colocando todo su peso sobre él, excitado con tan leve movimiento, entendiendo que dadas las circunstancias no había mucho que discutir. Su hermano no tenía reparo para ver a quien llevarse a la cama y además, Shaka a pesar de estar con Kanon, a quien llamaba y deseaba era a él. Sólo por subirle el ego de esa forma se la perdonaría… esa vez.

−Entonces−susurró provocativamente el griego, contorneándose sobre su pareja y sintiendo como Shaka se movía al mismo ritmo, calentándose de nuevo−, voy a tener que mostrarle a Kanon quien es el dueño de este rubio−Shaka relamió los labios, expectante. Después de tanto tiempo tenía energías como para continuar toda la noche.

−¿Y si pido permiso? –preguntó el gemelo de forma sugerente. Saga lo miró fijamente antes de observar al rubio, quien parecía esperar su respuesta.

−Sólo por esta noche…−murmuró y los ojos zafiros brillaron con fuego.

El gemelo menor tampoco iba a perder tiempo. Se acercó a la pareja mientras Saga sentaba a Shaka sobre él y de espalda, con sus piernas abiertas y besándolo animadamente, dejándole al descubierto para el hermano menor toda la parte frontal del rubio. Las manos de su esposo por sus piernas mientras la lengua guerreaba rudamente en su boca más las manos de Kanon en su pecho y la boca en su oído; le dio a Shaka de resultado la mejor noche de aniversario en su vida.

2 thoughts on “Encuentros Prohibidos «El Aniversario»

  1. Ohhhhhhhhhh!!
    10000000 % fuente de inspiración!!!!!!!

    Y ers que… dioses!!! que buen trío, mis manos a un estan temblorosas por la idea tan lujuriosa del trio OMG!!! y aoww… que trio!!!

    Saga llega tranquilo de us viaje… y se encuentra con semejante y excitante pasada!!! que ni fuera loco para ponerse el plan de celos… cuando ne el fondo le extasiaba la escena xXXXx xDD

    waaaa… Sin duda amé la forma sinvenrgueza de kani al complacer a su necesitado y aguantado cuñado :p y vaya que lo disfrutaron…!!
    Quiero más trío!!!

  2. OMG!!!!!!!!!!

    ESTUVO A FULLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLL

    DIOSES!!! DIOSES!!! DIOSES!!!!!!! Y MAS DIOSES!!!!!!!!!

    ME QUEDE CORTA!!! MUY DIFERENTE A LO QUE ME HABIAS MOSTRADO!!!! ESPELUZNANTE!!!!!!!

    SUPER TRIO AL ATAQUE *¬* Y ESE SAGA PETROLERO… LA MEJOR FANTASIA!!!

    MIS MAS GRANDES FELICITACIONES!!!!!!!!!

    ESTO ESTUVO ORGASMEANTE!!! Q A DIAS DE HABERLO LEIDO… ME SIGUE PROVOCANDO ORGASMOS JOJO

    AMANTE DE LO BLASFEMICO!!!!! *0*

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