Enferma Obsesión (Cap 06)

El caso sigue en pie y el juicio se extiende. Sin embargo, Saga y Shaka ya quieren concretar su relación. ¿Cómo será esa primera entrega? ¿Qué podrá hacer Shaka para liberarlo?

Temas: Yaoi, lemon, romance, drama, suspenso
Personajes: Shaka, Saga, Aioria, Mu, Lune, Aiacos.
Resumen: Saga ha sido incriminado por el asesinato de Aioros en el colegio donde ambos trabajaban y Shaka estudiaba, pero dice ser inocente. Diez años después, Shaka regresa como abogado y promete liberar a Saga, en base a un amor impuro que han ido alimentando desde lejos a través de cartas. ¿Qué fue lo que ocurrió esa tarde en el gimnasio? ¿Podrá Shaka liberarlo?

El caso sigue en pie y el juicio se extiende. Sin embargo, Saga y Shaka ya quieren concretar su relación. ¿Cómo será esa primera entrega? ¿Qué podrá hacer Shaka para liberarlo?

Capitulo 06:

Nuestro Amor: Intimo

Me han llegado las últimas pruebas del crimen, antes de salir a la cárcel. Ya estaba listo, con la vestimenta más cómoda, luego de haberme arreglado por entero preparándome para este evento… Desde hace diez años, nadie más me ha tocado… Estoy nervioso…

Las pruebas del crimen… al hacer el análisis al cuchillo consiguieron las huellas de Aioros y las tuyas. Recuerdo que cuándo te encontraron, tu mano izquierda estaba sobre el cuchillo, temblando. Dijiste que intentabas sacárselo, y así me lo confirmaste en tu testimonio cuando nos encontramos. Las huellas del cuchillo equivalen a tu mano izquierda y la derecha de Aioros. Debe haber algún cabo suelto que pueda usar… debe haber alguna forma… porque yo vi al asesino… sé quién es, nos ha seguido durante estos años Saga… y sé… que él no deja huellas…

Su crimen siempre ha sido perfecto…

Dejo las pruebas a un lado y busco todo para irme. Antes reviso rápidamente las últimas cartas que me habías enviado. Tus cartas, siempre con algunos dibujos, como solías hacer cuando estabas en el Instituto. Y… la otra hoja, con otro dibujo, dibujo que me hacen saber tus mayores deseos… lo que más anhelas, lo que te guardas, lo que te ocultas… y la segunda letra… zurda…

Saga… allí está tus mayores ansias escritas…

Saga… allí están tus deseos recónditos… eso que eres incapaz de mostrar abiertamente por temor o prejuicio…

Ese que él te cumple…

Se hace tarde, tomó entonces todo para ir hacía nuestro encuentro. Han pasado diez años desde que me besaste por primera vez Saga y ahora, por fin… me tendrás…

Serás tú quien me tenga…

:::::_____:::::

El día había llegado. Por fin me dieron aviso para ir a la celda, acompañado por un oficial. Abrieron la puerta y me han dejado, aquí… esperándote…

Estoy nervioso…

Desde que me avisaste que esté día llegaría no he dejado de pensar en ti, he soñado… he soñado incluso más que en todos los diez años… soñado con qué hacer cuando te tenga… como empezar… por donde…

¡DIOSES!

¡Sólo tengo una hora para adorarte! ¡Sólo una hora para acariciarte! Me parece tan poco… ¡Sólo una hora para tenerte Shaka!

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Me miran de forma extraña… me juzgan… más no me detengo por ello. Un oficial luego de hacerme llenar una planilla, me acompaña hasta el lugar donde debes estarme esperando.

Los pasillos parecen interminables. Mis nervios se acumulan en la boca del estomago. Cierro mis ojos tratando de tranquilizar mis ansías. Saga… Mi Saga… por fin seré tuyo…

Quisiera poder tener toda una noche para amarte… Toda una noche para recorrer tu cuerpo y dejar que recorras el mío… toda una noche para complacerte, Saga… sólo una hora, para poder hacer sentir las ansías de diez años… no es suficiente…

Jamás será suficiente…

Pero no tomaré parte activa en estos momentos, aún no… dejaré que te liberes de todo lo que has estado guardando. Me entregaré a ti, dejaré que tomes mi cuerpo como mayor lo desees… te dejare amarme…

Y ya hemos llegado.

La puerta se abre.

Sentado en la cama matrimonial de acero, con un colchón medianamente cómodo, te encuentras tú, vestido con el traje de preso, gris, en contraste a tu cabello azul salvaje, tus ojos esmeraldas que me miran deseosos…

Y escupen fuego… me ves y escupen fuego. Siento que deseas ya despojarme de toda mi ropa. Siento que ya quieres tomarme. Te sonrío… mis piernas tiemblan mientras siento que cierran la puerta detrás de nosotros. Te levantas, exaltado… estás nervioso pero respiras agitado. El fuego que de la boca del estomago se extiende por cada poro… ¿Lo sientes? Yo lo siento Saga… siento que con sólo estar aquí, encerrado a tu lado, libres de todas miradas: me estoy quemando…

Me acerco solo un paso cuando ya tú vienes a mi encuentro. Me abrazas Saga, me abrazas dejando caer tus manos donde sean. Te abrazo, buscando tu espalda… Me saludas, te saludo…

Nos besamos…

Y nos desbocamos…

Tus labios muerden, palpan, succionan… tu beso enloquece mis neuronas, distraen y corrompe. Tus manos se asientan en mi cintura buscando más contacto, tu boca se lleva mi aliento. ¡Es glorioso! Estos besos… esta hambre… tu fuego Saga… ¡Siento tu fuego! ¡Siento tu deseo acorralándonos! ¡Amenazando con matarnos y devolvernos la vida!

Y nuestros besos se intensifican, y nuestra lengua se fusionan… mis piernas tiemblan… tus manos me sostienen… tu cuerpo… tu grande cuerpo… tu trabajada espalda… tus piernas gruesas… todo tu Saga… ¡¡TODO TU LO QUIERO!!

Me arrinconas a la pared. ¡ME SOFOCAS!

Tengo calor… busco quitarme la camisa… la bolsa con lo que había traído cae a mis pies. ¡No hay tiempo! Lo entiendes… lo comprendo… ¡Debemos aprovechar segundo a segundo para amarnos! Y tu cuerpo lo sabe… el mío lo entiende… nos dejamos ir por este fuego que hemos estado acumulando por años Saga… años… han sido diez años añorando este día… ¡¡DIEZ AÑOS!!

—Mi Shaka…—jadeas temblando sobre mis labios, mientras tus manos logra quitar de tu camino mi camisa—… Mi Shaka…

Me besas de nuevo… tus esmeraldas cristalizadas por el vapor de nuestro encuentro… brillan, enamoradas… deseosas… anhelantes de mí. Toma todo Saga… siempre he sido tuyo…

—¡Haaa!—gimo entrecortadamente al sentir tus manos rodear mi pecho, tu labio bajar por mi cuello—. Hmmm ¡Saagaa!

Mis piernas pierden fuerza… el sopor me asfixia… ¡ME QUEMO! Me quemo al paso de tus manos y labios… ¡ME DERRITO EN TUS DEDOS! Y uno de tus brazos rodean mi cadera para sostenerme. Tu otra mano tienta una de mis tetillas, tus labios han bajado… bajan… bajan con tu lengua que forma una línea vertical descendiente…

Y caigo… caigo en caída libre… caigo de lleno victima de la gravedad y tu fuego… Caigo en la desesperación… ¡TE QUIERO!

—Hmmmm ¡¡Saaga!!… ¡HA!—tomo tus cabellos, pido que subas… que me beses… ¡Tengo sed!

Obedeces mi llamado, mis manos, mi voz entrecortada. El sudor que empaña nuestras vistas, tus labios que han vuelto a subir para tragar los míos. Y tiemblo… tiemblas Saga… Mis manos buscan cobijo debajo de tu franela. Tus manos siguen tentando la piel de mi pecho… Y me erosiono al paso de tus yemas… me deshago al toque de tus falanges… ¡¡Dioses!! ¡El calor me asfixia!

El calor se hace nuestro duelo… sudas… tu espalda caliente suda mientras me sigues besando, conforme acaricias mi torso, bajas a mi abdomen, ¡me enloqueces! No puedo… quiero… ¡¡YA TE DESEO!!

¡Demencia! Te separó para quitarme mis ropas. Entiendes y empiezas a desnudarte. Mi pantalón y ropa íntima cae al suelo. Tus vestimentas de preso se dejan caer por otro. Y desnudo nos vemos… nos admiramos… nuestros ojos cruzan cada pliegue frente a ellos… nuestras lenguas se enjugan con nuestros labios… ¡¡EL FUEGO QUE NOS CORROE!!

Y recorrer tu cuerpo con mis ojos es la más dulce de las torturas. Tu cuerpo se levanta imponente ante mí, aún más alto, aún más grueso… siempre mayor… mucho mayor… Y eso enciende en mí el pasaje de lo prohibido… Tú quien fuiste mi profesor… al mismo tiempo mi cliente de un caso… Sumamente prohibido…

Me gusta…

Nos miramos de nuevo… nos ansiamos… No perdemos más tiempo.

Nos abrazamos hasta que con tu peso caemos a la cama, que apenas siente el golpe chirrían los resortes. No le damos importancia. En estos momentos lo único que importa es amarnos aceleradamente. Nuestros cuerpos que sudados se restriegan entre sí… tu miembro y mi miembro chocando y enviándonos corrientes lasciva. Jadeas y gimo, me llamas y te sigo… Nos miramos y besamos sin importar lo demás. Mis piernas las enredo en tu cintura, buscando más… más… ¡¡MÁS DE TI SAGA!! Y tus labios de nuevo viajan en sentido descendente… buscan más praderas… castigas mis tetillas con tus dientes y lengua. ¡Y grito! Me contorsiono… ¡ENLOQUEZCO!

Ante el paso de tus manos, ante mis arquear de espalda, la cama canta; la cama gime con nosotros en sonido agudo. Se entrega a nuestra coral y tus labios bajan a mi ombligo… se detiene… muerde, lame… respira aire caliente… sopor en mi piel… la corriente que me envenena… ¡Esto con lo que vivo!

—¡¡TE AMO SAGA!!—grito…

Y que me escuche el mundo…

:::::_____:::::

Estoy feliz… estoy feliz… El mismo deseo que me quema evapora las lágrimas que de felicidad podría derramarte…

Shaka…

Mis manos que surcan tu cuerpo maduro… mis manos que labran en tus senderos de plata, se extienden en tu pecho que se levanta y encoje al paso del aire, se humedecen con el sudor que brota de tus poros y se queman, al palpar de tus carnes que se calientan a mi ritmo.

Y siento que por fin soy libre…

Tus piernas que abres a mí, como abanico en espera. Tu rostro que sonrojado me da indicio fiel de que lo anhelas. Lo anhelas tanto como yo… y me siento en una encrucijada…

¡Tómalo!

Y busco contenerme a esto que me pide atravesarte ya con todas mis fuerzas…

¡¡PENETRALO!!

Y peleo con esto que intenta dominar mi cordura. Porque a pesar que te deseo con un hambre voraz… yo… yo no quiero hacerte daño.

Sostengo entonces mis impulsos primitivos… me desvivo saboreando ahora la piel de tus piernas… subir buscando el lugar más intimo de ti. Viéndote erizar, gemir, clamar… escuchando los resortes de este pobre colchón agitados por nuestros movimientos. Y mis manos siguen el camino de mis besos. Y mis labios llegan al lugar que he querido…

Tiemblas…

Me desarmo…

¡¡ATRAVIESALO!!

Y me contengo…

Mis labios que surcan tu colina baja… rozan tu entrada, suben a las alturas… besan la punta. Y gimes… y vivo…

Mi lengua que ahora se atreve a atravesar las pieles…rodea tu miembro… lo saboreo… lo palpo… lo cato… dulce sabor a sudor… a hombre… Dulce olor… a carne.

Apreso…

Saltas del placer…

¡¡METELO!!

Me freno… me detengo… cierro los ojos y me dedico a darte placer… ¡el mayor placer Shaka!… y desesperado te contorsionas en la cama, y ella gime a tu ritmo, sigue tu danza, se entrega… te entregas… nos entregamos…

Y mis labios succionan tu carne caliente. Gimes abandonadamente, jalando las sábanas… enloqueciéndome

¡¡¡PENETRALO YA!!!

Y me resisto a lo que quiere tomarme… ¡ESPERA SAGA! No… no quiero lastimarte… quiero que lo disfrutes tanto como yo…

Las aguas que corren… explotas con un jadeo ahogado.

El sudor se expande… el olor de tu esencia conjugado al olor a sexo… me alebresta. Y subir mi mirada, para verte sonrojado, agitado… tu respirar acelerado y mirándome… con tus zafiros… azules… centellantes… ahogados de placer…

Hermoso…

—Te amo Shaka…—susurro, tomando un poco de tu semilla, dejando otro tanto recorrer tu intimidad, humedecer tu entrada. Ya mi derecha busca empezar a prepararte.

—Saaga… ¡hmmm!—un quejido… te duele mi intento por entrar—. Te amo…

Busco con mi mirada lo que habías traído. Me separo para tomarlo con mis manos. El lubricante, la protección, las tomo y las coloco a un lado nuestro. Nos miramos… nos amamos, no me queda duda alguna de que lo nuestro es el más certero amor.

—Te amo…—vuelvo a susurrarte, besando tus mejillas, apartando tus cabellos—. Soy feliz…—te confieso. Ciertamente ni siquiera me importa el lugar donde estamos… siento que por fin soy libre…

—Te amo Saga…—me respondes, apartando también los cabellos de mi frente ya sudada—. También soy feliz… por fin… por fin soy tuyo…

Te sonrío… Tomó el lubricante y con dificultad, con mi mano izquierda lo exprimo. Me ayudas en el proceso, enjugas con el líquido mis dedos. Me miras con devoción.

Tomó con mi izquierda de nuevo el condón. Me cuesta y ya mi derecha se está ocupando de viajar a tu entrada. Me sonríes entonces, me miras enternecido.

—Déjame hacerlo yo…

Te incorporas, tomándolo entre tus labios. ¿Qué piensas hacer? ¿No me dirás qué…?

—¡¡ARGGHH!!—

¡DIOSES! Tus labios como expertos empiezan a saborear mi hombría. Me miras mientras tu boca se encarga de cubrir mi carne con el preservativo… ¡¡Y DIOS!! Deliro… ¡¡deliro!! Tu lengua va pasando por la punta, tus labios van rodando el material… me cubres con él, con tu saliva, con tu boca. ¡TIEMBLO!

—HMMM… ¡¡SHAAAKA!!

¡Y me miras! Tus ojos azules clavados a mí mientras me deshago de las emociones… ¡EL SUDOR! Dios mío… ¡¡TE AMO SHAKA!!

Tu boca circunscribe mi virilidad. Me has cubierto… lo has hecho bien… muy bien… Te acercas entonces a mis labios… me besas con el sabor aún en la boca… me abrazas… me abres las piernas… me clamas…

—Hazlo Saga…—tus manos aprietan mi mandíbula… me haces perderme en tus zafiros…—.Tómame Saga…

¿Y cómo negarme?

Te hago caer a la cama de nuevo. Irrumpo con mi primer dedo. Exclamas, jadeas, reclamas y yo te someto… busco no lastimarte… lo hago lento, pero seguro, certero… me muevo consecutivamente entre tus carnes… Orbito en tu cuerpo Shaka y danzas exaltado ante mi movimiento.

—Te amo Shaka…

Y mi segundo dedo de abre espacio… ¡No hay tiempo! Intento contenerme, ser lo más delicado posible pero el tiempo no es nuestro aliado. Tus caderas me dan indicios para seguir. Penetro… penetro… y el tercer dedo se une a la danza.

—¡¡OH SAAGA!!—clamas, ahogado. Tu voz sólo me anima a seguir.

¡Es suficiente! Aparto mis dedos… irrumpo con mi hombría. Te quejas del dolor, me detengo por un momento… solo un momento, antes de proseguir. ¡Tus carnes me absorben! Tus manos toman los barrotes de la cabecera de hierro, te empujas a ti mismo enloquecido… te sigo… te penetro… jadeas… ¡ME EXCITO! ¡¡DIOS MIO!! Caliente… húmedo… ¡¡¡ahora mío!!! Y mi virilidad consigue cobijo en tu cuerpo. Y mis manos se abrazan a tu cuerpo, bebo de tu sudor en el pecho… me desvivo mientras nos acoplamos…

—Dios… Shaka…—gimo… creo que sueño… estoy soñando…—. Hermoso… mío…

Tomó tus muñecas y las aferro al colchón con mi derecha. Te sonríes, viéndote sometido a mí… Llevas mi mano izquierda a tu hombría anhelante. Intento tomarla…No puedo… Cambio las manos de posición, con mi izquierda no puedo tomar nada a presión, siempre ha sido así…

Me muevo… danzas… y bailamos al son de nuestros corazones latiendo, corriendo entre el tiempo y el espacio. Sólo tú y yo Shaka… sólo tú y yo… aquí, sin prejuicios, sin miradas que nos condene, escapándonos mientras nos bebemos con el más puro placer. Insano y desmedido. Arremetiendo yo contra tu cuerpo, danzando tú para mí. Y estallamos juntos… embelesados por el éxtasis… cansados… felices…

En la intimidad de esta celda marital…

Al fin te hice mío…

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