Regresión

Tanto habian vivido, tanto había ocurrido, tanto para recordarlo… tanto como para olvidarlo.

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Temas: Yaoi,  romance, angst
Personajes: Asmita, Defteros
Resumen: Tanto habian vivido, tanto había ocurrido, tanto para recordarlo… tanto como para olvidarlo.
Dedicatoria: A todos los amantes del Defmita
Comentarios adicionales: Drabbles que surgieron por cada canción, no estaban en ese orden, las cambié de orden para hacerla una idea más digerible, pero me gustó el resultado, fue un reto interesante el de hacer escritos en el tiempo que durara la canción.  Basado en el Universo Canon de Saint Seiya Lost Canvas.

Reto de las 10 Canciones

  1. Escoge a un personaje, pareja o fandom que te guste.
  2. Pon iTunes o el reproductor de música equivalente en aleatorio.
  3. Por cada canción que empiece, escribe algo relative al tema que escogiste inspirado por la canción. Tú solo tienes el tiempo limíte de la canción: no lo planees antes: tú empiezas cuando empiece, y no más tiempo una vez que la canción haya acabado, tú te detienes. (No vale saltarte canciones, ¡Tienes que usar lo que salga a la suerte!)
  4. Haz 10 de estos, luego postéalos.

Me pareció interesante la propuesta, asi que la hice a ver que salía, no con Itunes, sino con la música de mi Winamp en modo aleatorio.. Aunque tengo canciones en otro idioma que no se muy bien que dice (lei la letra pero no me la sé completa) o son instrumentales, escribí lo que sentía al oirla.

Lo vi en este blog, pero desconozco de donde lo sacó esa persona xD (http://xxlunikaxx.wordpress.com/2010/09/20/err-lean/)

Abatido> Chiika Kiuhen – Ost de Montecristo

Había intentado alcanzarlo, una vez más. Con su cosmos buscó salir de su cuerpo, salir del espacio de su carne, emerger sobre ello y más allá del conocimiento terrenal, moverse hasta ese lugar, tocarle. Viajó con velocidad y a consciencia, con su cosmos sintió la oscuridad. Se adentró con seguridad, con su alma sintió el ardor. Buscó entre las murallas de azufre y el magma, lo buscó entre la soledad y a desazón, lo encontró envuelto en llamas y rabia, en furia e impotencia… lo vio en el duelo que llevaría ya, para siempre, hasta que su alma se consumiera.

Vio el cuerpo del hermano hecho cenizas ya… vio la armadura de Géminis llorando, vio la estrella menor apagada…

Vio y lloró, para sus adentros lloró… lloró al darse cuenta que quizás, el santo de Virgo, el más cercano a los dioses esa vez se hubiere equivocado…

Y quiso alcanzarlo, una vez más…

Y fue rechazado…

Tratado como traidor.

Sitiado> Hitori Ja nai Kara- Uverwolrd

Sus labios resbalaron por su cuello, sus labios se desviaron hasta su mentón. Lo saboreó, lamió y arrastró con ello las gotas del sudor. Lo sintió temblar, lo sintió contenerse en vano. Las manos morenas rodearon su cintura desnuda, sus dedos blancos apretaron los hombros mientras tentaba con sus besos los límites de la macara en el rostro sudado.

Hacía calor, era verano, había ansias.

El moreno lo miró con pesar una vez más, de nuevo cayendo con él, de nuevo derritiéndose por él, ¿era posible morir y vivir con sólo el sabor de sus besos? Sintió las falanges blancas anclarse en su cabello desordenado, acariciarle mientras se movía sugerente sobre él, entre sus piernas, rozando su cuerpo.

—¿La quito?—susurró contra la madera de aquella condena que había dejado de significar una cadena, al menos para las ansias que lo carcomían.

—No puedo contigo…—susurró el moreno y el rubio sonrió, llevándose con sus dedos la máscara y la última barrera que separaba sus labios.

Consolado> Polaris Hilda – Ost Saint Seiya

Una discusión con su hermano, de esas peleas que sólo se decían dos frases y lo demás se callaban…

El asunto era que callaban.

Defteros dubitativo había ido al templo de Virgo, el único lugar que luego de haber rodeado a todo el santuario, le hacía sentir en paz. Se recostó contra una de las columnas, ni siquiera se dedicó a verlo tal como tenía acostumbrado. Bajó su rostro, encerró sus piernas contra su pecho y entre los brazos, se quedó en silencio viendo la espesura de las sombras y recordando aquellas palabras que parecían martillarle con la misma velocidad que la promesa bajo el cielo estrellado de Grecia.

Cerró sus ojos, buscó concentrarse en descansar, en dejar de sentir ese peso en su pecho que le ahogaba de una forma indescifrable. Abrió sus labios probando el ardor y amargo sabor de la madera y de su aliento atrapado en una húmeda fetidez tras la máscara. Y sintió luego sus brazos, rodeándolo… sintió aquello como hilos de oro convertidos en viento, en esencia amorfa envolviendo su cuerpo. Con una de sus manos intentó atrapar uno de los mechones de oro que se traspasaban entre sus gruesas yemas. Abrió sus ojos y suspiró con pesadez, lo miró con el alma y lo sintió con el pensamiento.

—Pensé que meditabas…

—Eso hacía…­—escuchó las palabras del rubio en su oído.

—Puedes seguirlo haciendo.

—Eso hago—replicó divertido el rubio que en forma astral le abrazaba—. Además, está es la única forma en la que me dejas acercarme a ti.

Si, una forma que aunque impersonal, igual quemaba…

Increpado> Canta per me – Ost de Noir

—¿Por qué?—de nuevo esa pregunta, de nuevo esa discusión, de nuevo las razones que no podía decir.

—Porque sí, no lo discutiré, Asmita.

—¿Por eso seguirás llevándola?—reclamó el rubio con evidente molestia. Su mano siempre relajada temblaba de ira mal contenida en aquel día que había decidido avanzar más en el secreto de Defteros.

—Lo haré, porque así debe ser… ¡si no te gusta puedo dejar de venir, Asmita!

Aquello había sido un golpe bajo, muy bajo para el rubio quien frunció el ceño con dolor. Giró su rostro a un lado, suspiró tratando de retomar el ritmo normal de su respiración y de sus latidos. Defteros estaba replegado en las columnas, cobijándose en aquella oscuridad como si buscara esconderse de Asmita

¡Cuán equivocado!, no había nada que Asmita conociera mucho mejor que el significado de oscuridad.

—¿Ni siquiera lo harías por mi?—preguntó con malestar, en un último esfuerzo por tratar de quitar esa mascara y todo lo que significaba ella de en medio de ellos.

Defteros lo miró con dolor y decisión.

—Pídeme la vida si quieres, pero no esto…

Calmado> Gentle Warmn – Ost de Hana Yori Dango

Aquella tarde había preferido ir a lo más espeso del bosque. Necesitaba distraerse y ciertamente los rumores del santuario agravándose en cuanto a las creencias de Asmita no le eran de su agrado, por lo que quería alejarse de ellos. La rabia le llenaba los poros, escuchar todo aquello que hablaban del rubio le molestaba en demasía y muchas veces había tenido que controlar sus ansias de callarlos con un solo puño para que no se hablara más. Lo que más le molestaba es que las dudas surgieran del mismo seno de los dorados.

Frustrado llegó a la rivera de una laguna, donde florecían algunos jazmines que Asmita solía pedir para darse baños después de largas meditaciones. Jazmines, le quedaban bien los jazmines… Terminó recostándose en las gramas con el olor de él y el recuerdo de que debía tomar las cosas con paz…

Intrigado> Athena’s Themes – Ost Saint Seiya

—Aspros me dijo que has visto a la diosa—susurró el moreno aquella tarde, mientras se recostaba en contra de una de las columnas más cercanas de la flor de lotos.

En ese momento la diosa emitía su cosmos desde el templo principal, parecía que estaba en las prácticas de su poder.

Virgo no dijo nada… sólo intentó pensar en otra cosa fuera de la bondadosa presencia que le embargaba.

Defteros notó con interés ese pesado silencio…

Conquistado> My Love – Fly to the Sky

¿Era posible que tanto tiempo hubiera pasado entre ellos? Sentía que realmente había pasado muy poco, o que más bien, ese poco era tanto y aún no era suficiente. Defteros pensaba en ello mientras lo veía sentado en sus meditaciones, con la resplandeciente dorada iluminando las sombras y su rostro irreflexivo concentrado en su poder y su misma esencia. Lo miró aún más, perdido dentro de sí y en medio de todas esas sensaciones que sentía en su pecho y en su piel. No podía todavía digerir que era lo que le creaba él, que era lo que sentía estando en su templo y observándolo en silencio, viéndolo mover su cosmos en una danza somnífera que le relajaba hasta los músculos más tensos por el entrenamiento y le hacía sentir tan libre sin importar cuantas cadenas estuviera cargando o arrastrando.

¿Era paz? ¿Era complicidad? ¿Era sentirse aceptado por alguien que se dio el tiempo de conocerlo y aceptarlo sin prejuicio?

¿Era el delgado de sus labios rosas, era la fina textura que debía tener su mejilla, la sedosa forma en que se movía su cabello dorado? ¿Su voz? ¿Sus palabras? ¿La tranquilidad? ¿La libertad? ¿El poder? ¿La serenidad? ¿La sabiduría? ¿La divinidad?

Era difícil definirlo y él no quería perder el tiempo en pensamientos. Así que se dejó arrullar en el cosmos, de nuevo, dejando pasar las horas del atardecer sobre ellos, el cómo el sol abandonaba espacio del templo dando paso a la oscuridad que ambos conocían y era su confidente, la que ambos tenían, la que ambos llevaba a cuesta desde el inicio de su existencia.

La que los había unido…

Sorprendido> Dattan Jiyou – Ost Rurouni Kenshi

El viento mecía sus cabellos dorados pese a que apenas se escurría por las hendiduras de la entrada al templo. Dio un paso intentando no ser percibido, buscando una forma de no despertar su atención como sabía siempre lo hacía. Algo en él, quizás orgullo, quería demostrase a si mismo que podía pasar inadvertido a él y su aire, que podría engañarlo en su juego, que podía pasar por el templo de Virgo sin ser detectado.

Dio otro paso, lo miró de nuevo a través de la máscara, lo observó en la posición todopoderosa con la cual destilaba su cosmos en los alrededores, iluminando la oscuridad y las sombras con su divina luz de tono carmín. Se acercó una vez más, sintió su piel erizarse ante la idea que le había cruzado en la mente, su lengua pegándose al paladar. Dio otro paso, las piernas le temblaron inconscientes al sentirse tan cerca de él, al notar que Asmita no le había detectado, que sus movimientos tal como había pedido no eran sentidos…

—¿Defteros?

O eso creyó…

Observado> Cosmos of Friendship – Ost Saint Seiya

Enfocó el cosmos en un solo punto, lo llamó. Se hizo dueño de él, lo convocó. Ojos cerrados tras la máscara, el frío viento que acariciaba sus músculos calientes, el sonido del silencio de la noche que era testigo de su entrenamiento. Ser fuerte, debía serlo, esa era su misión de vida, su promesa que en mutismo le había hecho a su hermano. Y lo sintió fluir, fluir como lo sentía en Asmita en meditaciones, como una corriente de energía que fluía de su interior y se transformaba en su misma esencia, dibujando en sus puntos vitales la constelación guardiana que le protegía y le condenaba.

Abrió sus ojos y sintió el poder fluir en su puño. Lo movió y sintió el ardor en los nudillos… Lo envió y visionó el poder. Lo vio arremeter contra la piedra y la vio ceder, convertirse en polvo, añicos destrozados al ser trastocadas las bases mismas de la materia. Había entendido el mecanismo, había entendido la fuerza del séptimo sentido dentro de él y la había dominado. No sólo la tenía, ya la dominaba.

Sonrió para sí mismo, se sintió cada vez más fuerte.

También se sintió observado… sólo que no identificó que aquel viento que lo acariciaba era la presencia silenciosa de virgo.

Abandonado> Goodby my Love – Ost de 300

En lo profundo del volcán lo sintió.

Su cuerpo, cansado por las magulladuras de los entrenamientos y el calor del infierno natural donde se había decidido alojar, en ese momento se sintió recorrido por un hilo de fría nieve que penetró por sus venas. Subió, desde la punta de sus pies iba subiendo como un hilillo de alambre helado anclándose en el centro de sus huesos y desangrando cada tuétano, cada musculo, cada ligamento… todo…

Y lo sintió ascender… tal cual subía el hielo de la soledad y la repentina desaparición en su cuerpo… el cosmos de aquel se elevaba  a lo alto de los cielos como perfume dorado… Lo sintió irse al infinito… lo sintió despedirse en el silencio.

Y todos los recuerdos regresaron… y todo lo que vivieron se movilizó en su mente justo en el instante que el helado sopor de la zozobra llegó a su nuca y se alojó en su cerebelo, dejándolo sin movimiento, con la mirada pérdida en algún punto de la oscuridad.

La sentencia se había cumplido… tal como había dicho, no había lugar a despedidas…

Asmita ya se había ido…

4 thoughts on “Regresión

  1. Hola ^^
    Me encantaron todos!! Son pequeños textos preciosos. Mi preferido fue “Sorprendido” ♥ me gusto mucho!
    Te admiro que hayas podido escribir estas cositas tan lindas y pequeñas! a mi me cuesta horrores expresar ideas con pocas palabras!
    Me pareció divertida la idea de escribir usando las canciones asi que lo voy a hacer… =)
    Suerte y Feliz Navidad, =S un poco tarde xD

    1. Waaaa me alegro que te haya gustado esta pequeña colección de Drabbles nada elaborados y sumamente sencillos. Si, el de sorprendido también me gustó ^^ Se me hace linda la idea de que Defteros intente acercarse sin que Asmita lo vea xD Por cierto, Feliz navidad y prospero año nuevo, gracias por tu comentario ^^

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