En vano (Hakure x Asmita)

Tras una meditación, Hakurei salva a Asmita del peligro inminente y teme por él.

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Temas:  Canon, drama, angst
Personajes: Asmita, Hakurei
Resumen: Tras una meditación, Hakurei salva a Asmita del peligro inminente y teme por él.
Dedicatoria: Los que les guste la pareja
Comentarios adicionales: Espero que se comprenda.

En vano

Hakurei pasó un paño húmedo sobre la frente de Asmita mojada de sudor. Estaba preocupado. La experiencia que Asmita había vivido había sido mucha, y su corazón no dejaba de latir como si estuviera aún puesto en peligro. Jamás pensó que el muchacho por sí solo pudiera realizar semejante acto de temeridad. Había llegado a Yomotsu. Había logrado transportar su alma hasta allá y había llegado a tiempo antes de que se precipitara a hundirse dentro de la fosa, con las otras almas.

Lo había encontrado llorando.

La fragilidad de las emociones de Asmita contrarrestaba la fortaleza de su cosmos. Su inmenso poder era débil ante su sensibilidad. Por ello estaba preocupado. Temía que todo lo que habían visto sus virginales ojos pudiera ser capaz de debilitarlo por completo.

Pasó toda la noche en vela, mientras la tormentosa noche avanzaba. Los fuertes vientos golpeaban contra las paredes y los gritos de todas esas voces aún estaban dentro de su cerebro. Hakurei inclinó su rostro al notar que la calentura había bajado, pero Asmita se negaba a despertar por completo. Al parecer, se había quedado dormido.

Le tomó la mano, tratando de entregarle así mismo su compañía y su presencia. Buscaba a través de ese gesto decirle que no solo estaba con él, sino que lo quería de vuelta. Lo que a Hakurei lo estaba moviendo era más que la sola protección fraternal que podría tener con cualquiera de sus discípulos. En Asmita también había una profunda admiración. Y a veces, tan solo a veces, no estaba seguro de que tan lejos cruzaban sus emociones con respecto a él.

Cerró los ojos un momento, plegando su cabeza contra el regazo de Asmita, envueltos entre mantas. La noche susurró una última vez antes de caer vencido por el cansancio.

Despertó, unas horas después. El toque suave de los dedos de Asmita sobre su rostro y cabello lo espabilaron lo suficiente como para regresarlo a su estado de vigilia. Estaba amaneciendo. La luz se metía por la ventana y las cintas susurraban con la brisa matutina. Hakurei arrugó levemente el ceño al encontrar a Asmita despierto, con el rostro hacía la ventana, y sus mejillas ligeramente enrojecidas. Sus dedos eran suaves, y le tocaban en reconocimiento.

Hubiera permanecido allí. Deseó quedarse allí un poco más. Las yemas de Asmita peinaban sus cejas y le hicieron sentir joven, pero supo de forma inmediata que hacerlo sería un error. No quiso atarse a la sensación arrolladora de una caricia. Se obligó a separar su rostro de las mantas y se frotó sus párpados, algo cansado. Tuvo tiempo de bostezar y de extrañar al mismo tiempo esas manos.

—¿Estás mejor?

—Sí. —La voz parca de Asmita fue lo único que sonó en la habitación.

—Aquello fue peligroso. Solo los santos de Cáncer pueden ir a Yomotsu, con una técnica. Tú… tú fuiste así. Debo decir que estoy francamente sorprendido pero, pudo ser peligrosos y…

—Quiero volver.

Hakurei vio la necesidad de atorar las palabras. Asmita le había dicho aquello con una convicción inequívoca, que le dio a entender lo seguro que estaba de aquello. Frunció su ceño. Lo miró sobrecogido.

—¿Qué quieres ver allá?

—Todo.

Entonces, fue como un presagio. El maestro de Jamir pudo ver lo que vendría en el futuro, en el palpitar de Asmita, en su cosmos comunicativo haciendo una trenza con el suyo y su razón. Asmita buscó con su mano la mano de él. La apretó, asegurándole en el roce su convicción.

Se le hizo un nudo en la garganta. Detestó ese hueco que se formó al saber eso, y lo otro, y el entero enigma de sus emociones que se iban apretando en su cuello.

—No intentes detenerme de nuevo…

—Volverás a irte antes, como hace unos siglos.

—Lo volveré a hacer, si vuelvo a renacer.

Asmita fue quien procuró el acercamiento. Plegó su frente contra el hombro cubierto y Hakurei no pudo negarle el abrazo. Lo cobijó como si fuera un padre, con las emociones revueltas.

Y Hakurei estuvo seguro que si alguna parte de él volvía a renacer, intentaría volverlo a evitar. En vano.

 

2 thoughts on “En vano (Hakure x Asmita)

  1. Meu coração palpita violentamente quando tenho o prazer de encontrar mesmo estes pequenos momentos deles. Você não publica no fanfiction.net? Seria ótimo ter estas histórias por lá, não sentiria que as minhas Hakurei X Asmita estão tão solitárias. ❤

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